domingo, 4 de octubre de 2026

A CEL OBERT: Flores rojas


El Festival de Intervenciones Efímeras A Cel Obert nació con la voluntad de acercar el patrimonio arquitectónico y cultural de Tortosa tanto a sus ciudadanos como a quienes visitan la ciudad. Durante unos días, espacios históricos que habitualmente tienen un uso cotidiano o que permanecen cerrados al público se transforman en escenarios para la creación contemporánea.

El festival propone así un interesante diálogo entre patrimonio, arquitectura y arte, invitando a profesionales del mundo del diseño, la arquitectura y las diferentes disciplinas artísticas a intervenir estos espacios con propuestas concebidas específicamente para cada lugar. Son instalaciones efímeras que, durante un breve periodo de tiempo, modifican la percepción de edificios y rincones de la ciudad y nos invitan a contemplarlos desde una mirada diferente.

En esta edición, una de las intervenciones que pudimos visitar fue "Flores rojas", de Celia de la Fuente Cabranes, instalada en la Casa Bau, sede de la Demarcació de l’Ebre del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC).

La propuesta está formada por un conjunto de piezas escultóricas abstractas y efímeras, realizadas con voile rojo y alambre. Las formas evocan la esencia de una flor sin pretender reproducirla literalmente. Son flores imaginadas, ligeras y suspendidas, que parecen haber abandonado la tierra para ocupar el espacio y relacionarse con la arquitectura que las acoge.

La elección de los materiales resulta especialmente significativa. La ligereza de la tela, la espontaneidad de sus pliegues y la estructura casi invisible del alambre consiguen crear unas formas que parecen encontrarse en un estado de permanente movimiento. Suspendidas en el aire, las piezas adquieren una cierta sensación de ingravidez, como si flotaran en el interior del edificio.

El intenso color rojo introduce, además, un fuerte contraste con el espacio arquitectónico. Las flores no solo ocupan el lugar: lo transforman visualmente, aportando energía, vitalidad y una inesperada sensación de alegría. La intervención consigue así establecer un diálogo entre la delicadeza de las formas y la solidez de la arquitectura.

Quizá uno de los mayores atractivos de Flores rojas reside precisamente en su carácter efímero. Sabemos que estas formas permanecerán allí durante un tiempo limitado y que después desaparecerán, dejando de nuevo el espacio tal como lo encontramos. La obra existe durante unos días, pero la mirada que provoca puede permanecer mucho más tiempo.

Durante nuestra visita tuvimos además la oportunidad de contar con las explicaciones de Enric Roig, arquitecto y uno de los miembros del jurado de la muestra, que nos ayudó a comprender mejor la intervención y su relación con el espacio arquitectónico.

Una vez más, A Cel Obert demuestra cómo el arte puede conseguir que miremos nuestro patrimonio de otra manera. Una arquitectura que conocemos, que forma parte de nuestro paisaje cotidiano, se transforma durante unos días en algo nuevo: un lugar para la imaginación, para la sorpresa y para el encuentro entre lo antiguo y lo contemporáneo.

Y quizá ahí reside una de las grandes virtudes del festival: hacer que volvamos a mirar aquello que creíamos conocer.



















domingo, 27 de septiembre de 2026

Il Festival literari Camins dels Càtars, un itinerari cultural europeu

 

Càtars i templers, entre la fe i l’espasa

Aquest diumenge, 27 de setembre de 2026, Benifallet va acollir una nova jornada del Festival Literari Camins dels Càtars, un itinerari cultural europeu, dedicada en aquesta ocasió a un dels episodis més fascinants de la nostra història medieval: «Càtars i templers, entre la fe i l’espasa».

La jornada, celebrada al Centre Polivalent de Benifallet, va oferir un espai de trobada entre literatura, història i divulgació, amb la participació d’escriptors, investigadors i persones vinculades a l’estudi del món medieval.

L’activitat es va iniciar amb la inauguració institucional per part de les autoritats presents i va continuar amb la presentació del llibre «Templers, càtars, maçons i la vida de Jesús», a càrrec de Jordi Matilló, escriptor, investigador i divulgador de la història medieval.

Un dels moments centrals del matí va ser la taula rodona «Càtars i templers: dos camins, un mateix destí», que va reunir els escriptors Ángel Martí, autor de L’ombra de l’Alamut; Andrés Villa, autor de El cavaller del cor de roure; i Josep Luis Soler, autor de Pere Mauri, l’últim pastor càtar. La conversa va ser moderada per Miquel Audí, prior de l’«Orden Soberana del Pueblo Templario».

La jornada va continuar al migdia amb un dinar de germanor a Ca Miquel, que va incorporar la lectura de fragments literaris medievals, en un ambient de convivència que va permetre als participants compartir impressions i continuar parlant sobre els temes que havien protagonitzat el matí.

La tarda va portar els assistents a descobrir un altre dels elements patrimonials de Benifallet. A les 17.30 h es va realitzar una visita d’interpretació cultural de l’ermita de la Mare de Déu de Dalt de Benifallet, un espai del segle XIII, conduïda per Miquel Audí i Joaquim Vallespí, mestre jubilat i investigador local. Una visita que va permetre aproximar-se al patrimoni del municipi i conèixer millor la història vinculada a aquest singular espai.

A les 18.30 h, la història va prendre vida a través de la recreació teatralitzada a l’església parroquial de Benifallet, amb l’obra «El Grial: on és lo nostre tresor», a càrrec de Jaume Martell, antropòleg i actor de teatre històric. La representació va aportar una nova dimensió a la jornada, combinant divulgació, interpretació i patrimoni en un mateix escenari.

La música va posar el punt final a aquesta intensa jornada. A les 19.00 h, l’església parroquial va acollir un concert de música medieval protagonitzat per Sandra Florence, amb melodies d’arpa i veu i una selecció de peces religioses medievals, d’amor cortès, del Ordo Virtutum i del Llibre Vermell de Montserrat.

D’aquesta manera, literatura, història, patrimoni, teatre i música es van donar la mà al llarg d’un dia que va convertir Benifallet en un espai de recuperació i divulgació de la memòria medieval.

Per a mi, com a fotògraf, aquests esdeveniments tenen un interès especial. La fotografia em permet retenir els gestos, les mirades, les paraules i l’atmosfera d’un espai on la història torna a fer-se present. Fotografiar una jornada com aquesta és també una manera de conservar-ne la memòria i deixar constància d’uns moments que, una vegada viscuts, passen a formar part del nostre patrimoni cultural.

Benifallet es va convertir així, durant tot el dia, en un punt de trobada entre passat i present, entre història i literatura, entre patrimoni i creació artística. Els camins dels càtars i els templers van tornar a recórrer el municipi a través de les paraules dels escriptors, les explicacions dels investigadors, la força del teatre i la música medieval.

Una jornada per escoltar, conversar, descobrir i recordar; però també, des de la meva mirada, una jornada per fotografiar i convertir en imatges la memòria d’aquest encontre amb la història.

Us deixo unes imatges dels actes d’aquest matí, una petita mostra fotogràfica d’una jornada plena d’història, literatura i emocions.





















viernes, 25 de septiembre de 2026

Exposición "EL FOC QUE CONSTRUEIX"

 

Ayer tuvo lugar, en la sede de la Demarcació de l’Ebre del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC), la inauguración de mi exposición "EL FOC QUE CONSTRUEIX".

Fue, para mí, una inauguración especialmente emotiva y memorable, no solo por el número de personas que quisieron acompañarme, sino, sobre todo, por las muestras de cariño, cercanía y afecto que recibí durante toda la velada. Ver reunidas a tantas personas, amigos, compañeros y personas vinculadas al mundo de la cultura y de la fotografía, hizo que todo el esfuerzo y las horas dedicadas a este proyecto adquirieran un significado todavía mayor.

Desde el primer momento, «EL FOC QUE CONSTRUEIX» lo asumí como un reto fotográfico y también como una oportunidad para explorar una relación que, aunque forma parte de nuestra historia desde hace miles de años, quizá no siempre miramos con suficiente atención: la estrecha y profunda relación que existe entre el fuego y la arquitectura.

El fuego ha acompañado al ser humano desde sus orígenes. Ha servido para calentarnos, alimentarnos, iluminar nuestras noches y protegernos, pero también ha sido una herramienta fundamental para transformar la materia. Gracias al fuego hemos podido fabricar cerámica, cocer ladrillos, fundir vidrio, trabajar metales y construir espacios destinados precisamente a contenerlo y dominarlo.

La arquitectura y el fuego mantienen así una relación de ida y vuelta. El ser humano construyó espacios para contener el fuego, pero el fuego también ayudó a construir la arquitectura que conocemos. Hornos, chimeneas, hogares, fábricas, talleres, faros… son algunos de los lugares donde esa relación se hace visible.

Pero el fuego tiene también otra cara. El mismo elemento que transforma, crea y da vida puede convertirse en destrucción. Un incendio puede reducir a cenizas aquello que durante años, décadas o siglos hemos construido. Y, sin embargo, incluso después de la destrucción, la naturaleza encuentra caminos para volver a comenzar.

En esta exposición he querido recorrer precisamente ese territorio de contrastes: el fuego que crea y el fuego que destruye; el fuego domesticado y el fuego libre; el fuego como herramienta, como energía, como celebración y también como amenaza.

Las fotografías intentan establecer un diálogo entre ese elemento ancestral y los espacios que el ser humano ha construido a su alrededor. Una mirada que va desde los antiguos hornos y la arquitectura industrial hasta el vidrio, la cerámica, los faros, los fuegos festivos o los incendios que transforman el paisaje.

Por eso, para mí, "EL FOC QUE CONSTRUEIX" no es únicamente una exposición sobre el fuego. Es, en realidad, una reflexión sobre nuestra propia relación con la materia, con el territorio y con aquello que construimos para habitar el mundo.

Quiero agradecer de corazón a todas las personas que ayer decidieron acompañarme en este momento tan especial. Gracias por estar, por compartir, por mirar las fotografías y, sobre todo, por hacerme sentir que este proyecto también pertenece un poco a todos los que estuvisteis allí.

Gracias también a Jordi Jordan, que una vez más quiso acompañarme en este acontecimiento y compartir conmigo un momento tan importante.

Y, por supuesto, quiero agradecer especialmente al COAC Ebre por acoger la exposición y hacer posible que estas imágenes puedan establecer este diálogo precisamente en un espacio dedicado a pensar, proyectar y construir arquitectura.

Os dejo también con unas preciosas fotografías que ayer realizaron Joaquín Ismael, Pilar Rey y Francesc Cabiró, compañeros fotógrafos y, sobre todo, amigos. Con amigos así, se puede llegar hasta el fin del mundo.

Ayer el fuego comenzó a hablar. Ahora espero que sean las fotografías las que continúen la conversación.



Os dejo el link de la pagina web de la exposición. Aqui podreis ver las fotos y su explicación:  https://www.elfocqueconstrueix.org/