viernes, 25 de septiembre de 2026

Exposición "EL FOC QUE CONSTRUEIX"

 

Ayer tuvo lugar, en la sede de la Demarcació de l’Ebre del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC), la inauguración de mi exposición "EL FOC QUE CONSTRUEIX".

Fue, para mí, una inauguración especialmente emotiva y memorable, no solo por el número de personas que quisieron acompañarme, sino, sobre todo, por las muestras de cariño, cercanía y afecto que recibí durante toda la velada. Ver reunidas a tantas personas, amigos, compañeros y personas vinculadas al mundo de la cultura y de la fotografía, hizo que todo el esfuerzo y las horas dedicadas a este proyecto adquirieran un significado todavía mayor.

Desde el primer momento, «EL FOC QUE CONSTRUEIX» lo asumí como un reto fotográfico y también como una oportunidad para explorar una relación que, aunque forma parte de nuestra historia desde hace miles de años, quizá no siempre miramos con suficiente atención: la estrecha y profunda relación que existe entre el fuego y la arquitectura.

El fuego ha acompañado al ser humano desde sus orígenes. Ha servido para calentarnos, alimentarnos, iluminar nuestras noches y protegernos, pero también ha sido una herramienta fundamental para transformar la materia. Gracias al fuego hemos podido fabricar cerámica, cocer ladrillos, fundir vidrio, trabajar metales y construir espacios destinados precisamente a contenerlo y dominarlo.

La arquitectura y el fuego mantienen así una relación de ida y vuelta. El ser humano construyó espacios para contener el fuego, pero el fuego también ayudó a construir la arquitectura que conocemos. Hornos, chimeneas, hogares, fábricas, talleres, faros… son algunos de los lugares donde esa relación se hace visible.

Pero el fuego tiene también otra cara. El mismo elemento que transforma, crea y da vida puede convertirse en destrucción. Un incendio puede reducir a cenizas aquello que durante años, décadas o siglos hemos construido. Y, sin embargo, incluso después de la destrucción, la naturaleza encuentra caminos para volver a comenzar.

En esta exposición he querido recorrer precisamente ese territorio de contrastes: el fuego que crea y el fuego que destruye; el fuego domesticado y el fuego libre; el fuego como herramienta, como energía, como celebración y también como amenaza.

Las fotografías intentan establecer un diálogo entre ese elemento ancestral y los espacios que el ser humano ha construido a su alrededor. Una mirada que va desde los antiguos hornos y la arquitectura industrial hasta el vidrio, la cerámica, los faros, los fuegos festivos o los incendios que transforman el paisaje.

Por eso, para mí, "EL FOC QUE CONSTRUEIX" no es únicamente una exposición sobre el fuego. Es, en realidad, una reflexión sobre nuestra propia relación con la materia, con el territorio y con aquello que construimos para habitar el mundo.

Quiero agradecer de corazón a todas las personas que ayer decidieron acompañarme en este momento tan especial. Gracias por estar, por compartir, por mirar las fotografías y, sobre todo, por hacerme sentir que este proyecto también pertenece un poco a todos los que estuvisteis allí.

Gracias también a Jordi Jordan, que una vez más quiso acompañarme en este acontecimiento y compartir conmigo un momento tan importante.

Y, por supuesto, quiero agradecer especialmente al COAC Ebre por acoger la exposición y hacer posible que estas imágenes puedan establecer este diálogo precisamente en un espacio dedicado a pensar, proyectar y construir arquitectura.

Os dejo también con unas preciosas fotografías que ayer realizaron Joaquín Ismael, Pilar Rey y Francesc Cabiró, compañeros fotógrafos y, sobre todo, amigos. Con amigos así, se puede llegar hasta el fin del mundo.

Ayer el fuego comenzó a hablar. Ahora espero que sean las fotografías las que continúen la conversación.



Os dejo el link de la pagina web de la exposición. Aqui podreis ver las fotos y su explicación:  https://www.elfocqueconstrueix.org/ 


























jueves, 17 de septiembre de 2026

El Museo de Calatayud

 


El Museo de Calatayud fue creado en 1971 por el antiguo Ministerio de Educación Nacional a partir de la Colección Arqueológica propiedad del Centro de Estudios Bilbilitanos y de los fondos arqueológicos procedentes de las excavaciones del yacimiento romano de Bilbilis, así como de donaciones de particulares. Desde el año 2007 está ubicado en el antiguo Convento de las Carmelitas, edificio del siglo XVII.

El convento, tras su rehabilitación, se integra a la perfección en un singular edificio de nueva factura en el que se exhiben las colecciones museográficas, aunando así, pasado, presente y proyección de futuro. Con ello se ha conseguido un conjunto armónico, de interiores amplios en lo que prima la luminosidad lo que facilita la contemplación y disfrute de la colección permanente, como de las temporales.

El Museo dispone de 2.600 m2 de espacio expositivo, que se distribuyen en tres plantas, sin barreras arquitectónicas, que lo han hecho ganar varios premios de arquitectura. Recientemente se han completado las instalaciones con un nuevo edificio inaugurado en 2010 que amplia notablemente la infraestructura museística.

La colección museográfica actual, está formada por más de 1.500 fondos expuestos, los cuales son básicamente arqueológicos, desde la prehistoria hasta la actualidad, dada la dilatada historia de Calatayud. Estos fondos son el resultado, tanto de excavaciones arqueológicas en el municipio de Calatayud, cuya representación principal es Bilbilis, como de la importante Colección del Conde de Samitier, destacando el depósito de la colección numismática de la Asociación Bilbilis centrada en las acuñaciones monetales emitidas por Bilbilis a lo largo de su historia.

De entre los fondos expuestos hay que subrayar la sección escultórica, destacando el retrato del emperador Augusto, del que tan sólo se conocen otros tres ejemplares en España, otro de Tiberio y varios torsos de miembros de la dinastía julio-claudia, uno de la emperatriz Livia y otro posiblemente del mismo Augusto, salidos todos ellos de talleres imperiales.

La espectacularidad de los conjuntos pictóricos romanos se ve reflejada en la exhibición de la reconstrucción de un  larario (espacio del hogar para adorar a los dioses) y de un scellum (capilla religiosa), así como otras muestras de las ricas decoraciones de las viviendas, que hacen de Bilbililis uno de los puntos de referencia a la hora de estudiar la pintura mural romana en la Península ibérica.

Los materiales arquitectónicos expuestos procedentes de los principales edificios públicos de Bilbilis, epigrafía, vajillas de mesa, de almacenaje, la orfebrería, herramientas, etc. son muestras que nos hablan de por qué Bilbilis era, una ciudad provincial romana. Del mismo modo hay que mencionar la colección numismática del Museo, destacando las emisiones de la ceca de Bilbilis (s.II a. C. hasta el reinado de Calígula) uno de los principales talleres monetales de la Península Ibérica, por volumen, variedad, y distribución.

El Museo se completa con una sección de Arte Contemporáneo de autores bilbilitanos entre los que destacan la colección García Torcal y la Colección Marino Rubio.