miércoles, 20 de abril de 2022

Poble Vell Corbera d'Ebre. El renacimiento..

 

Después de un post tan catastrofista como el último necesitaba hacer un reset.

Y la misma población me lo ha puesto en bandeja, hoy quiero mostraros las maravillas que hace la naturaleza. Existe la noche, pero tan seguro que existe es que después llega el día.

La noche se caracteriza por la falta de luz, por el frío y las tinieblas. Son precisamente esas tinieblas las que al llegar el día se transforman en niebla, una niebla sutil que poco a poco va dejando entrar los rayos de luz.

Cualquiera que se encuentre solo y desvalido en la noche encuentra refugio en los rayos de luz que avanzan poco a poco al despuntar el alba. Todo se ve de otra manera, los problemas que eran irresolubles de noche encuentran esperanzas al llegar el día, todos y cada uno de nosotros creemos que al despertar un día nuevo comienza.

La naturaleza es así, pasados unas semanas desde la batalla comienzan a surgir las primeras hiervas en el terreno devastado, la fauna huida al temor de explosiones y ruidos regresa a los territorios y la vida explosiona a través de las ruinas.

Aquella tierra fértil devastada en el campo de batalla comienza a generar vida y suspiros, en donde ayer únicamente había ruinas, hoy asoma hierva y amapolas y poco a poco, la naturaleza comienza a ocupar su sitio.

Os dejo con unas imágenes llenas de luz y de colores, es realmente la oposición a las imágenes de ruinas y dolor de ayer. Viéndolas, cualquier persona puede llegar a pensar que la raza humana tiene futuro…




















lunes, 18 de abril de 2022

Poble Vell - Corbera d'Ebre, la destrucción




Sin memoria no hay futuro.


En medio de un alto y rodeada por montañas, allí estaba. Su terrible historia cambió con la batalla del Ebro. Atrapada en medio del frente, fue bombardeada, conquistada y reconquistada continuamente.


Casi toda la población huyo, la que quedaba viva por supuesto, y las casas sufrieron el escarnio de una tropa que sin víveres ni descanso se movían a razón de los vaivenes de una cruenta batalla.


¿Qué es una guerra?

Es el propio espíritu del ser humano. Cuando estos días contemplo desasosegado las imágenes que llegan del conflicto ucraniano entiendo que las personas no hemos evolucionado ni jamás lo haremos.

Es una repetición cíclica y permanente.

En días como hoy me pregunto si vamos directos a la extinción, o que si vivimos de la destrucción, ya sea de nuestros congéneres o de la tierra en la que vivimos.

Y me lo pregunto por qué somos los únicos animales que matamos solo por placer.

En Corbera tenemos el ejemplo de la destrucción masiva de una población, y contemplarlo nos debe servir para darnos cuenta de la fragilidad de nuestra sociedad, una sociedad que antepone el poder y la riqueza a cualquier otra cosa y que hay que cambiar urgentemente.

Os dejo con el primer post de las fotos realizadas allí. Están muy influenciadas por las imágenes de Ucrania y podéis ver sus similitudes.

Son imágenes llenas de destrucción y abandono, y están llenas de palabras y de poesía, unas palabras que nunca se pronunciaron y una poesía que nunca llego a escribirse, la luz que atraviesa las paredes rotas, los quejidos de las paredes a medio caer, esos tejados inexistentes y esas casas invadidas por la maleza son la imagen de la guerra, una guerra que como ninguna otra, no debió jamás existir y que llevo el dolor a muchas personas que aun hoy no se han recuperado.


Al verlo se congela el llanto de la memoria, una memoria que jamás hemos de olvidar, ya que sin ella no existe el futuro...


















miércoles, 13 de abril de 2022

SEMANA SANTA 2022, una mirada diferente

 

Existen muchos puntos de vista sobre un mismo tema, con la Semana Santa ocurre esto.

Mi visión de ella pasa por el visor de una cámara, ya sea de fotográfica o de cine. Cuando tu mirada se reduce a una ventana la visión cambia radicalmente.

Ese mundo de sentimientos y de pasiones, de luces y de sombras, de interés y de desengaño cambia transformándose en una búsqueda de emociones. 

Pero esas emociones son muy distintas cuando se crea o cuando se observa una fotografía. 

Cuando uno empieza a fotografiar analiza encuadres, fondos, luces, con el tiempo la mirada se educa y esos análisis son automáticos. Es en este punto en el que tu ojo busca esa segunda parte, la emoción.

A mí la Semana Santa me gusta por eso, porque es una época en la que las emociones están a flor de piel y muchas personas abandonan, aunque sea en algunos momentos concretos, la rigidez de su vida para entregarse a ritos en los que son más vulnerables fotográficamente hablando.

Mi mirada en el post de hoy se dirige hacia los pasos de las distintas Cofradías. Aprovechando que este año se colocan los pasos en la nueva plaza de la Catedral, me han brindado una oportunidad de oro para dejarme llevar por el visor de mi cámara. 


Os deseo una buena pascua.