martes, 12 de septiembre de 2017

El castillo de Chenonceau (El Loire II)



El castillo de Chenonceau está situado en la región Centre Val de Loire. Propiedad de la Corona, después residencia real, el castillo de Chenonceau es actualmente, después de Versalles, el castillo francés más visitado.

El castillo de Chenonceau es un sitio excepcional, tanto por su original diseño sobre el Cher como por su destino. Conocido como el « Castillo de las Damas » en la historia de Francia, fue construido en 1513 por Katherine Briçonnet, embellecido sucesivamente por Diana de Poitiers y por Catalina de Médicis y salvado del rigor de la revolución por la Señora Dupin.

El castillo posee una colección de pinturas de grandes maestros, auténtica pinacoteca, digna de los mejores museos: : Murillo, Tintoreto, Nicolas Poussin, Correggio, Rubens, Primatice, Van Loo...... así como de un notable conjunto de tapices de Flandes del siglo XVI.










lunes, 11 de septiembre de 2017

Una de Castillos (Castillo de Chambord)




Durante unos días he estado recorriendo la zona del Loire. Tenía ganas de sumergirme en la historia y las piedras de los Castillos que tanta fama llevan. De siempre me ha gustado la arquitectura, y contemplar esas construcciones me ha producido unas sensaciones imposibles de describir.

Un poco de historia:

El Loira no sólo es el río más largo de Francia ni mucho menos. La importancia del Loira está, sobre todo, en que sus aguas son el reflejo de una época histórica sin la cual no se comprendería el país que es actualmente.

Siempre hubo fortalezas y castillos en el Valle del Loira, sobre todo en los alrededores de ciudades como Orleans, Blois o Tours. Durante mucho tiempo La Loire fue una especie de frontera natural en época de guerras tanto internas como con España, cuando aún los Pirineos no constituían el concepto de barrera entre naciones. Incluso muchas de las grandes batallas de la Guerra de los cien años entre franceses e ingleses tuvieron lugar aquí bien entrado el Siglo XV.

Entonces se entiende la construcción de baluartes defensivos, castillos, murallas y torreones con los que defender el territorio.

Cuando la paz llega las fronteras más conflictivas se alejan a cientos de kilómetros. La mayor parte de estos castillos dejan de tener una razón de ser derivada del combate y pasan a manos de miembros de la realeza y la aristocracia francesa pasan a ser puras muestras de opulencia de la corte. Se embellecen las estancias, se decoran los torreones con el Renacimiento italiano como espejo en el que mirar. De fortín a inmensa mansión, de murallas a suntuosos jardines, de barbacanas a salas de música y habitaciones repletas de cuadros. De un establo a un invernadero en el que plantar flores y naranjos… El concepto originario no sólo cambia sino que se desvanece por completo.

La fuerza ya no se mide en armamento sino en el lujo y en los grandes faustos, en la elegancia desmedida y en una cultura convertida en Arte.

Al Valle del Loira empiezan a llegar artistas italianos que ponen todo su empeño artístico en satisfacer las demandas de los dueños de la cultura. De hecho el propio Leonardo Da Vinci pasa sus últimos años en una mansión de Amboise (Clos Lucé) invitado por el Rey Francisco I (acérrimo rival de Carlos I de España y V de Alemania). El mecenazgo tiene su peso en oro y eso se observa en ese gran número de castillos perfectamente embelesados en el que es el corazón de Francia.

Hoy han pasado a ser Patrimonio de la Humanidad y esta zona se ha convertido en una de las regiones más interesantes y monumentales de Francia.



F R F:  Francisco Rey de Francia





















lunes, 4 de septiembre de 2017

Passarelle sur la Garonne



Agen está situada a medio camino entre Burdeos y Toulouse, en un eje que une el Atlántico y el Mediterráneo. 

Bañada por el río Garona y bordeada por el Canal de Garonne, reconocida por su rugby y sus ciruelas, Agen se revela a aquellos que se toman el tiempo necsario para pasear por sus calles, descubriendo un rico patrimonio arquitectónico.

Con mas de 3000 años de historia, Agen es una ciudad con una larga y turbulenta vida. Habitada desde hace tres milenios, ha sido testigo de los acontecimientos y el paso de la historia por sus calles y monumentos. 

Es a partir del Neolítico, alrededor del 900 aC, cuando la presencia humana se atestigua en las cuevas de la ladera con vistas a la ciudad.

Alrededor del año 100 aC, los Nitiobriges ofrecen resistencia a Roma, pero es Julio César el que logrará la conquista. Por consiguiente, el Aginum galo-romano se extiende sobre una gran parte de la ciudad actual hasta bien entrado el siglo IV.

Esta ciudad rica y brillante será devastada por las invasiones bárbaras que crean conflictos y disturbios hasta el siglo IX. A partir del siglo XIII aumenta la extensión de la ciudad y su población...

La ciudad tiene un encanto muy especial y la riqueza y la diversidad de sus monumentos dan testimonio del tiempo y la riqueza de su historia.





Passarelle sur la Garonne