martes, 3 de enero de 2023

De ruta modernista por Reus, la casa Navàs


El pasado año comence este blog con un recorrido modernista de les Terres de l'Ebre y este año lo comienzo con modernismo otra vez, el primer post se lo dedico a la casa Navàs que aunque me prohibieron hacer fotos de su contenido, si que pude inmortalizar la zona de entrada a la casa.

Esta es un ejemplo de conservación de patrimonio, cosa que realmente me sorprende en este país, la casa es, para los gustos de la época magnífica, es el sueño de un amante del arte, empezando por sus trabajos en madera de olivo y terminando por sus vidrieras que hechizarían al más soso erudito.

Realmente es una joya, ahora explotada por una empresa. No todo puede ser perfecto. Me imaginé durante la visita siendo el propietario y me di cuenta de lo que hemos avanzado estos años. Recordé lo que decían de Felipe II, me encanta la historia, y lo traslade a estos días.

No me enrollo más, os dejo con la historia de esta casa y os aconsejo dedicar unas horas a visitarla y extasiaros con su belleza...

La Casa Navàs es  uno de los mejores ejemplos del modernismo a nivel catalan. Construida entre 1901 y 1908 por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner y el decorador Gaspar Homar, es la única obra modernista que ha llegado hasta nuestros días en su estado de conservación.

El edificio lo encargó Joaquim Navàs, un rico comerciante de tejidos, en una época en que Reus estaba en plena efervescencia. Navàs y su esposa, Pepa Blasco, encomendaron al arquitecto Domènech i Montaner la construcción de una casa tienda en una de las esquinas de la plaza del Mercadal de Reus. La petición tenía un presupuesto sin límites, de ahí que se convirtiera en una de las obras más lujosas del arquitecto barcelonés.

Como segunda capital catalana, Reus fue una de las ciudades más bombardeadas de Cataluña durante la Guerra Civil Española y la Casa Navàs también sufrió las consecuencias. Por culpa de una de las bombas, el año 1938 perdió la torre, gran parte del tejado y algunas de las dependencias del segundo piso quedaron destruidas. Después de la guerra, buena parte de las estancias fueron restauradas por los propietarios; la fachada aún presenta algunas importantes mutilaciones en la parte superior como son el gran coronamiento y la torre que daban al edificio un aspecto elegante y esbelto.

Tras la imagen de actual edificio dañado se esconde uno de los interiores más completo, fantasioso y espléndido del modernismo catalán. Entrar en la casa es como entrar en un gran jardín de piedra artificial lleno de florituras en el que destacan las vidrieras de más de doscientos metros cuadrados de superficie que, entre claraboyas, tabiques, puertas y ventanas, le dan su esplendorosa imagen actual. También se conservan cerámicas, pinturas, tejidos de seda, lámparas, etc.

Para hacer todos estos trabajos, Domènech i Montaner se rodeó de los mejores artesanos de la época. La casa, construida a principios de 1900, mantiene todas las estancias y el mobiliario original.




























miércoles, 28 de diciembre de 2022

El adios...


Qué difícil es decir adiós. Todos estamos acostumbrados a la vida y no pensamos, o no queremos pensar en lo que seremos unos años más tarde.

Unos son prevenidos, sensatos, también los hay necesariamente calculadores. En él no-tema de la muerte volcamos nuestra forma de ser, de pensar e incluso de vivir.

Los hay que preparan grandes efigies para sus restos, otros, en cambio, no quieren, o económicamente no pueden, más que pensar en un hueco, también los hay que creemos innecesario ese espacio y que nos va más el recuerdo que se va estirando como un hilo hasta desaparecer de la vida, porque no creemos en homenajes ni en lugares, nos basta un recuerdo fugaz que desearíamos que se completara con una sonrisa.

Pero lo que es innegable es que me encanta recorrer los cementerios. Y no es para buscar nombres o personas, tampoco para ver el monumento más merecedor de mi admiración, es porque al recorrerlo veo la realidad humana.

Esa realidad que desaparece en el último estertor y a la que le trae completamente de lado lo que has hecho y lo que has amasado durante toda tu vida. Por eso da igual que en ese momento tengas la mejor tumba de todo el cementerio, un pequeño hueco o te estén preparando la incineradora, todo ya te da lo mismo.

Cruel destino es el de las personas que esperan que las honren después de muertos por la categoría de su tumba, al final será una anécdota y seguro, te puedo asegurar que por más grande y excelente que sea, te servirá igual o incluso peor que una sola lágrima derramada por un niño que se angustie pensando en que ya no estas….




















domingo, 18 de diciembre de 2022

Exposició Somni de línies. L’eclosió geomètrica. Espanya 1954-1985




Somni de línies. L’eclosió geomètrica. Espanya 1954-1985, fue inaugurada por el presidente de la Diputación de Castelló, José Martí.

Esta propuesta cultural esta incluida en los actos del bicentenario de la institución provincial, Diputación Provincial. 

Este proyecto expositivo reúne sesenta y ocho obras de gran parte de los artistas que se han englobado en la denominada “Geometría Histórica” y persigue mostrar una visión completa de las diferentes corrientes estilísticas que se han dado en la segunda mitad del siglo XX dentro de esta tendencia en España.

Las obras expuestas forman parte de la Colección Ars Citerior, que reúne obras de pequeño y mediano formato de figuras del panorama artístico nacional e internacional que han desarrollado su trabajo aquí.
  
La colección, recientemente cedida en deposito a la Diputación de Castellón, vuelve así de alguna manera a sus orígenes. Su gestación se debe al pintor y serígrafo Abel Martín que, a partir de su estancia en París como aprendiz en el taller de Wifredo Arcay (1958-1960), traía  y exhibía en su casa familiar de Castellón, serigrafías de artistas como Arp o Vasarely.

Mas tarde, ya de vuelta aquí, emprendió una carrera de serígrafo profesional y comenzó a conservar para sí algunos de los ejemplares que estampaba para autores como Sempere, Chillida, Barjola, Rueda o Saura.

Con el paso de los años fue reuniendo obra original de pintores amigos como Millares, Torner, Victoria, Zóbel y, sobre todo, de Eusebio Sempere, con quien entabló una duradera colaboración artística. A su muerte, en 1993, estas obras pasaron a sus herederos, quienes a partir de 1999 reordenaron y fueron ampliando con nuevas adquisiciones hasta configurar la actual Colección Ars Citerior.

Este proyecto expositivo cuenta con una sesentena de obras, de unos cuarenta artistas diferentes. Cronológicamente, empieza en 1954 con uno de los guaches parisinos de Eusebio Sempere y termina simbólicamente en 1985, año en el que muere Sempere, con una pintura de Waldo Balart.

Obras expuestas de:

Artur Aguilar, Sergi Aguilar, Elena Asins, José María Baez, Waldo Balart, Manuel Barbadillo, Néstor Basterretxea, Monika Buch, Miguel Ángel Campano, Julián Casado, Joan Claret, Gerardo Delgado, Equipo 57, Carlos Evangelista, Alberto Fabra, Jaume Faixó, Ricardo Fernández, Amadeo Gabino, Pedro García-Ramos, Manuel Gil, José Luis Gómez Perales, Joan Hernández Pijuan, José María Iglesias, José María De Labra, Luis Lugan, Ángel Luque, Ximo Michavila, Martín Noguerol, Pablo Palazuelo, Jordi Pericot, Joan Puig Manera, Jaume Rocamora, Gerardo Rueda, Eduardo Sanz, Eusebio Sempere, Francisco Sobrino, Juan Suárez, Gustavo Torner, Salvador Victoria, Joan Vilacasas, José María Yturralde.

Comisario: Javier B. Martín

Sala d'Exposicions de MENADOR espai cultural. Castelló