sábado, 6 de julio de 2024

Unos días por el norte: el Palacio de Sobrellano y la Universidad de Comillas


Dominando la bella ciudad de Comillas se encuentra el Palacio de Sobrellano y su Capilla-Panteón. Ambos diseñados por Joan Martorell bajo el encargo del I Marqués de Comillas, el empresario indiano D. Antonio López López. El conjunto monumental de Palacio y Capilla-Panteón es una auténtica joya arquitectónica de estilo neogótico y estética modernista por su carácter integrador de todas las artes.

D. Antonio López del Piélago y López de Lamadrid, I Marqués de Comillas, nació en una familia humilde de dicha localidad. Quedó huérfano a muy temprana edad y destaca por su rápido enriquecimiento, a pesar de sus comienzos. Es el hombre hecho a sí mismo, ejemplo de quien triunfó y vio cumplido el sueño de todo indiano. En 1853 y a los 36 años de edad regresa de Cuba con una notable fortuna. Establece su empresa en Barcelona. En 1881 y en su plena madurez, era propietario de la mayor empresa naviera española, la Compañía Trasatlántica, había creado el Banco Hispano Colonial, fundado la Compañía General de Tabacos de Filipinas, la Sociedad de Crédito Mercantil y poseía un alto porcentaje de la Compañía de Ferrocarriles del Norte, entre otros.

El Palacio fue realizado con posterioridad a la Capilla-Panteón y fue ideado como residencia de verano del Marqués y la Familia Real. Las obras comienzan en 1882 y el edifico es inaugurado años después de la muerte del I Marqués. En la actualidad la visita al Palacio es guiada y tiene lugar por las principales estancias de la casa mostrándose la sala del billar, el comedor, la sala del trono, la biblioteca y el museo del II Marqués. Todas ellas situadas en la primera planta. Destacan los materiales nobles utilizados paras su construcción como las tarimas de los suelos, de roble y ébano o las puertas de nogal. La majestuosa escalera de alabastro del vestíbulo, con doble tiro e iluminación cenital a través de una claraboya de vidrieras polícromas y las chimeneas diseñadas por Cristóbal Cascante.


La Universidad Pontificia de Comillas.

El 16 de diciembre de 1890, acogiendo los proyectos de Antonio López y López y de su hijo Claudio López Bru, primero y segundo Marqués de Comillas. El papa León XIII erigió en la villa cántabra de Comillas un seminario para la formación de candidatos al sacerdocio procedentes de las diócesis españolas e hispanoamericanas y de Filipinas, cuya dirección fue encomendada a la Compañía de Jesús.

El papa Pio X concede al Seminario Pontificio de Comillas de la Sagrada Congregación de Estudios en marzo de 1904, la facultad de conferir grados académicos en Filosofía, Teología y Derecho Canónico a los alumnos que en él hubieran cursado sus estudios.











































jueves, 4 de julio de 2024

Unos días por el norte: Paseando por Comillas

 

Comillas es, sin duda alguna, una de las localidades más hermosas y conocidas de Cantabria, un conjunto arquitectónico magnífico enmarcado por un entorno natural y paisajístico de excepción.

La villa se baña con las aguas del océano desde su accidentada costa. La belleza del paisaje se impone a los sentidos, tal como ocurre en torno a la Ría de la Rabia, enmarcada por las cumbres nevadas de los Picos de Europa.

Emigrantes regresados de América, junto con el modernismo catalán, transformaron Comillas en el siglo XIX. Su arquitectura pintoresca, es buena muestra del neogótico, neoárabe, neomudejar… Un conjunto sobresaliente que destaca por su singular belleza en la Comunidad de Cantabria.

Durante la edad Media, Comillas fue una pequeña población que vivía de su pequeño puerto pesquero y de su actividad agrícola y ganadera. Enclavada en el occidente de Cantabria pronto cayó bajo el poder de los Marqueses de Santillana, con los que la población local mantuvo numerosas tensiones. Su iglesia gótica, forma hoy parte del bello cementerio de la villa declarado Bien de Interés Cultural.

A finales del siglo XIX, la historia de la población da un giro importante, gracias a un ilustre personaje Don Antonio López López que tras emigrar a América y fundar importantes empresas navales y tabacaleras en la ciudad de Barcelona, comienza a realizar importantes inversiones en Comillas. Debido a sus aportaciones para la guerra de Cuba, el rey le otorga el título de Marqués de Comillas.

A partir del siglo XIX, la prosperidad de Comillas va creciendo. Alfonso XII, invitado por el Marqués acostumbra ya a veranear en cuatro casas familiares acondicionadas para la corte. Este hecho provoca que gran cantidad de nobles y adinerados se asienten en la comarca.

El Marqués comienza una gran actividad constructora en la finca de Sobrellano, comenzando las obras de panteones y palacio que son concluidas tras su muerte. Su hijo mantiene las buenas relaciones reales y gasta gran parte de su fortuna en colaboraciones y obras benéficas.

Actualmente, las playas de Comillas continúan atrayendo al turismo, sus limpias aguas que rompen, sus recoletas calas y la belleza de estos paisajes litorales sitúan a Comillas en una de las poblaciones costeras más atractivas del cantábrico.