En Mas de Buñol (Valderrobles) existe un observatorio de aves salvajes. Hace un par de sábados estuve asistiendo al espectáculo que es ver volar y comer a estas majestuosas aves. Fué toda una experiencia. Allí, camuflados en un refugio preparado para hacer fotografías pudimos oir y sentir aquellas magníficas aves cerca de nosotros. Os dejo aquí un recuerdo plasmado en imágenes de aquel día...
Febrero, el Port. Me apetece esta mañana ensimismarme una vez más en los paisajes, en esos detalles que, en contra de nuestra actitud, la naturaleza se empeña en brindarnos día tras día. Solamente tenemos que levantar la vista y adivinar mil y uno de esos detalles, aquel árbol, aquella piedra, todo parece colocado ahí por una incomprensible razón y en completa armonía. Da la impresión que todo ello obedece a un concepto que se nos escapa pero que esta presente siempre en la naturaleza.
Ese domingo... habíamos quedado con unos amigos para hacer una calçotada en una hípica, pero al final la pasión es la pasión y pude dedicarle unos minutos a mi afición, pocos pero intensos minutos...