martes, 4 de agosto de 2020

Déjame que te cuente...



Déjame que te cuente, ahora que solo estamos tu y yo, una leyenda.

Esta es una leyenda que se cuenta por las tierras de Roquetes y de Tortosa.

Se dice que hace mucho tiempo, poco después de que Berenguer IV consiguiera reconquistar Tortosa unas brujas que huían de un fraile se instalaron en las cuevas del Port de Caro.

Estas montañas en esos tiempos solo eran morada de bestias salvajes y de hadas malignas que hacían la vida imposible a quien intentaban subir a la cima. Las brujas decidieron quedarse a vivir allí en soledad para poder llevar a cabo sus rituales sacrílegos de adoración al maligno.

Durante mucho tiempo permanecieron escondidas sin incordiar ni lo más mínimo a los aldeanos que vivían en la falda de la montaña, solo les molestaban para robar alguna niña que después de consagrarla al diablo, le enseñaban el arte de la maldad. 

Ninguna de esas niñas volvió nunca.

Finalmente, una noche de San Joan invocaron al diablo en un grandioso aquelarre lleno de asesinatos y de gritos, estos fueron tan fuertes y agudos que llegaron a escucharse hasta en las tierras del delta del Ebro.

El mismo Satán dejó su huella aquella noche preñando todas y cada una de las mujeres en muchos kilómetros a la redonda.

Los hijos nacidos de esta unión crearon la discordia por las tierras por donde pasaban violando mujeres, saqueando casas, asesinando inocentes, pero solo lo podían hacer de noche. Cuando llegaba el día tenían que esconderse de la luz del sol en las cavernas de la montaña las cuales llegaban hasta el mismo mar 

Pero un día, Berenguer IV después de oír las súplicas de sus siervos decidió acabar con este mal, envió muchos guerreros pero ninguno de ellos volvió.

Finalmente, Robert de casa de Roig, un pobre herrero ya a punto de morir a causa de su edad visitó a Berenguer IV diciéndole que él sabía como terminar con ese mal; decía saber donde dormían los engendros y sabía cómo dejarlos enterrados. Berenguer IV creyendo hablar con un loco le dio su bendición para lo que creía que sería una muerte segura.

Nunca más se supo de Robert ni de los engendros, ni de las brujas, solo se sabe que apareció de la nada una fuente, la Font del Cargol que hasta hoy perdura.

Nadie sabe cómo lo consiguió, algunos dicen que era un ángel, otros un sabio pero lo único seguro es que en las tierras de Tortosa no se volvió a ver ningún engendro del diablo.












lunes, 3 de agosto de 2020

XXVII Mostra de Jazz de Tortosa




Esta semana ha comenzado la XXVII Mostra de Jazz de Tortosa. En esta nueva edición se ha hecho un magnífico trabajo para adecuarla a la protección del COVID que estamos sufriendo.

El principal culpable de estos "primeros" 27 años de Jazz no es otro que Xavi Bertomeu y sus colaboradores de Acadèmic, la escuela de música  más emblemática de Tortosa, y siempre con el apoyo del Ayuntamiento de Tortosa.

Y este año para entrar en calor ni más ni menos que un concierto de la banda Patax.

Patax es una macro banda, liderada por el percusionista Jorge Pérez que ha aglutinado en torno a sus bongos un grupo formado por algunos de los mejores músicos jóvenes de jazz que se mueven por España.

El resultado es un combo de neo jazz que partiendo de la fusión clásica de finales de los sesenta está logrando redefinir el concepto de fusión mediante su mezcla con el flamenco más avanzado y la influencia de los maestros del jazz caribeño.


Aquí os dejo unas imágenes del concierto.


















sábado, 1 de agosto de 2020

Santuario de Meritxell


Muchas veces he pensado que equivoque mi vocación. Me maravillan las construcciones y especialmente las que se basan en líneas, curvas y formas sencillas y homogéneas. Es por eso por lo que hace unos días disfrute, no os cuento cómo, fotografiando una construcción de Ricardo Bofill colocada en medio de una ladera en los Pirineos.

Me pareció una genialidad la forma en que esta se integra en la montaña y en la naturaleza. Además de una simplicidad maravillosa observe el juego entre espacios y entre estos y el cielo.

Realmente me encanto.


Os dejo aquí su historia y unas fotos que realicé…



Según la leyenda, un pastor encontró una imagen de la Virgen un día de invierno debajo de unos rosales floridos y decidió llevársela a su casa. La imagen, sin embargo, volvió tres veces al mismo lugar en el que había sido encontrada. Finalmente, los andorranos decidieron construir ahí una capilla.

En 1873, el Consejo General de los Valles la declaró patrona del país. El 8 de septiembre de 1921 fue coronada de forma solemne. A partir de entonces, ese día se celebra la fiesta nacional del Principado.

El santuario original era de estilo románico y fue reformado por completo en el siglo XVII. En 1972, el santuario se incendió, quedando destruido por completo. En el incendio desapareció también la talla románica de la Virgen, la más antigua del Principado, que hasta ese momento se veneraba. Se encargó la construcción de un nuevo santuario al arquitecto español Ricardo Bofill.

El edificio tiene una mezcla de estilos y pretende fusionarse con el paisaje que le rodea.  El nuevo edificio se inauguró en 1976. ​En su interior se continúa venerando una réplica de la talla románica de la Virgen que fue destruida en el incendio.

El santuario fue declarado Basílica Menor el 13 de mayo de 2014 por el papa Francisco, cuando se cumplían exactamente cien años de la declaración pontificia de la Virgen de Meritxell como patrona principal de los Valles de Andorra.


El Santuario de Nuestra Señora de Meritxell es una basílica que se encuentra en la localidad de Meritxell, en la parroquia andorrana de Canillo. En él se rinde culto a la Virgen de Meritxell, patrona del Principado de Andorra.