viernes, 18 de noviembre de 2022

Esqueleto

 

Esqueleto:

Conjunto de huesos articulados que sostiene y da consistencia al cuerpo de los vertebrados.

Incendio:

Fuego de grandes proporciones que arde de forma fortuita o provocada y destruye cosas que no están destinadas a quemarse.

Jamás podremos acostumbrarnos a la muerte. Pero su imagen es completamente desoladora al recorrer una zona quemada. Ver los árboles como esqueletos inmersos en una superficie negra y falta de vida es una de las peores sensaciones que he vivido jamás.

No quiero saber la forma en la que se ha producido, pero si recuerdo a todas las personas que han luchado para contener hasta su apagado esta terrible desgracia.

Miles de animales y árboles destruidos en una superficie que tardara decenas de años en regenerarse…

Esqueletos…













TERRITORI BLAU

 

Una de mis facetas fotográficas preferidas es el reporterismo. Me encanta asistir a los eventos de mis amigos para plasmarlos fotográficamente y este pasado viernes pude disfrutar en la inauguración de Territori Blau de Josep Maria Balagué.

Josep es además de amigo colega en muchísimas cosas, en la barba, en la figura, pero sobre todo en la pasión por la fotografía. Cada cual a su manera disfrutamos de esta pasión que nos complementa. Él con sus cámaras, sus cianotipias, su barba y su sonrisa tiene el poder de alegrarnos la vida a sus amigos.

Pero bueno, vamos a la exposición. Otra vez espectacular como fue la expuesta en la URV, digamos que esta es en parte aquella. Otra vez esas joyas trabajadas con esmero y cariño, una muestra de lo que definimos como arte. Y Josep Maria otra vez inmenso.

En fin, espero que viendo estas fotos te puedas hacer una idea, aunque sea pequeña, de esta exposición. Si quieres un consejo, no dejes de visitarla…












































sábado, 5 de noviembre de 2022

El Caro



Una mañana de domingo pusimos rumbo a Montcaro. El tiempo amenazaba brumoso y la bufanda de niebla acariciaba la cima. Esa bufanda que nos aventura la llegada del viento procedente de mi tierra, Aragón.

Pese a ello, comenzamos la subida poco a poco, admirando ese paisaje que me fue tan familiar unos años atrás. Algunos árboles no perennes comenzaban a teñirse de amarillo anunciando la inminente caída de sus hojas.

Aún pudimos encontrar algunos momentos de sol y nubes al principio del camino, después fueron todo nubes hasta invadirnos la ya nombrada niebla. Una niebla que al igual que nuestras creencias nos impedía ver lo que teníamos unos metros más allá.

Y así, asomado a ese paisaje que aunque ahora estaba borrado por la niebla conocía tan bien, mi mente comenzó a evadirse, primero viendo un paisaje cargado de recuerdos en los que asomaban como escenas aisladas, personas y sensaciones hasta convertirse en un sueño distanciado de la realidad más absoluta.

Entonces dejaron de tener importancia mil cosas que me preocupan cada día y comencé a embriagarme con una sensación de quietud y tranquilidad como hacía mucho que no recordaba.

Estaba sincronizándome con la tierra a través de aquel paisaje blanco e inexistente que poco a poco me inundaba el alma, deje de sentir mis manos y el viento que azotaba mi cara, incluso mi mente me abandonaba relajándose poco a poco.

Y recordé esa canción que decía “soñé que era aire” mientras volvía a este mundo que nunca debí abandonar, a partir de ahora echaré de menos cada día ese paisaje blanco, eses nubes que me acercaron como nunca antes lo habían hecho a ti…