lunes, 9 de febrero de 2026

TRESOR ANTIC



Un certamen ferial como este revela, sin necesidad de grandes palabras, la labor silenciosa y esencial que los anticuarios realizan cada día. Su mirada atenta y su amor por los objetos que un día formaron parte de nuestras vidas se perciben en cada pieza, en cada grieta, en cada pátina del tiempo.

Gracias a ellos, miles de objetos se salvan del olvido y continúan contando historias que, de otro modo, se habrían perdido para siempre.

También nos brindan la posibilidad de reencontrarnos con aquel juguete soñado en la infancia o con ese pequeño capricho al que renunciamos sin saber que algún día volvería a cruzarse en nuestro camino.

En la feria conviven auténticas joyas: desde obras de arte que imponen silencio hasta humildes piezas de coleccionismo cargadas de memoria y emoción. Cada objeto guarda una vida anterior, una mano que lo sostuvo, un instante detenido.

La edición de este año reúne a más expositores que nunca y atrae a un público numeroso y curioso. Muchos pasean, preguntan, se detienen; otros, de pronto, parten con bolsas o carretillas rumbo a la salida, llevando consigo un fragmento del pasado que acaba de encontrar nuevo hogar. Porque entre tanta diversidad, hay algo para todos los gustos y todas las miradas.

Mi más sincera admiración y enhorabuena a los organizadores por hacer posible una cita tan necesaria, tan viva y tan llena de historia.






















































































No hay comentarios:

Publicar un comentario