La Asociación Torre Albarrana ha reunido 76 obras de este reconocido artista, cedidas generosamente para hacer posible esta extraordinaria exposición.
En la tercera planta del Museo de Calatayud se puede visitar una completa exposición dedicada a Mariano Rubio Martínez, uno de los artistas bilbilitanos más reconocidos y especialmente vinculado al mundo del grabado. Nacido en Calatayud, Mariano Rubio desarrolló una amplia trayectoria artística en la que compaginó la pintura con una intensa dedicación al grabado, disciplina en la que alcanzó un especial reconocimiento.
El año 2026 marca el centenario de su nacimiento, una fecha especialmente significativa que la Asociación Torre Albarrana ha querido aprovechar para rendir homenaje a la figura y a la obra de este artista tan ligado a Calatayud y a su memoria cultural.
Con motivo de esta efeméride, la asociación ha impulsado una exposición en el Museo de Calatayud que reúne 76 grabados de Mariano Rubio, una selección que permite acercarse a diferentes momentos y aspectos de su extensa trayectoria artística. La muestra ofrece al visitante la posibilidad de contemplar de cerca una parte significativa de su producción y descubrir la riqueza de un lenguaje artístico en el que el dibujo, la técnica y la sensibilidad del autor se encuentran de manera muy personal.
Uno de los aspectos más especiales de esta exposición es precisamente el origen de las obras. Los grabados no proceden únicamente de una colección institucional, sino que han sido cedidos temporal y generosamente por particulares, empresas e instituciones, muchos de los cuales han conservado durante años estas piezas en sus viviendas, despachos y sedes sociales.
De este modo, la exposición adquiere también un carácter profundamente colectivo. Cada una de estas obras forma parte de una pequeña historia particular: personas y entidades que, durante décadas, han mantenido cerca el trabajo de Mariano Rubio y que ahora han decidido compartirlo para que pueda ser contemplado por el conjunto de la ciudadanía.
Los 76 grabados, realizados por el artista a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, permanecen reunidos en la planta alta del museo, conformando un recorrido por una parte de su producción y permitiendo apreciar la evolución de su trabajo y su especial relación con esta técnica.
La iniciativa de la Asociación Torre Albarrana supone, además, una oportunidad para recuperar, reunir y poner en valor un patrimonio artístico que se encontraba disperso, demostrando que la memoria de un artista también se conserva en las casas, en las instituciones y en los espacios cotidianos donde sus obras han permanecido durante años.
La exposición se convierte así en mucho más que una recopilación de grabados. Es un homenaje a Mariano Rubio y, al mismo tiempo, un reconocimiento a todas aquellas personas que han contribuido a conservar su obra. Una suma de voluntades que permite que, cien años después de su nacimiento, la obra de este artista bilbilitano vuelva a encontrarse con su ciudad y con quienes quieran acercarse a conocerla.
Setenta y seis obras, numerosas historias y una misma voluntad: mantener viva la memoria y el legado artístico de Mariano Rubio.















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