domingo, 17 de febrero de 2019

Días de verde y flores




Hace unos días nos dirigíamos hacia Valderrobres. Al pasar por la población de Arnes (http://www.arnes.altanet.org/) decidimos hacer una visita exprés a su famoso Ayuntamiento.

Pero lo que más nos llamó la atención de esa bella población fue un campo de almendros que nos encontramos a su salida. Debido a las buenas temperaturas de estas últimas semanas estaban todos sus árboles en flor y junto con su suelo cubierto de verde hierba formaban una imagen casi idílica.

Saqué mi cámara y allí estuve unos minutos intentando plasmar aquella belleza.

Cerca de donde estábamos se encontraba atado un burrito que nos prestó una atención inusitada, incluso obedecía a mis peticiones de cambio de posición y miradas.

Unos minutos más tarde, cámara guardada, seguimos nuestro viaje pero esa es otra historia…














miércoles, 6 de febrero de 2019

Tu, y tu y solamente tu...


Haces que mi alma se sobrecoja.

Hace unos días me brindaron la oportunidad de asistir a una clase de danza. Ninguna de mis excelentes anfitriones sabían que aquel ofrecimiento era superar un sueño que me acompañaba desde hace un tiempo.

Poder plasmar con mi cámara los movimientos, las emociones que se generan fue para mi un reto. No tengo que deciros que llegue allí con la alegría e inocencia de un bebé.

Aquellas artistas me brindaron durante aquel tiempo una cascada de sensaciones que intente transmitir a través de misa ojos y de mi cámara.

Este que vais a ver es el resultado.

Se que solo fue una toma de contacto y que me haria super feliz que este fuera el comienzo de una cascada de colaboraciones y de sueños cumplidos. 

Demos tiempo al tiempo.

Quiero agradecer a ese grupo de artistas, primero que me dejaran plasmarlas y después todo su mimo y entusiasmo para conmigo. Pero muy especialmente a Victoria mi mediadora y corresponsable de este proyecto y a Maite nuestra super profesora.

Y por supuesto a la academia Quick Dance en cuyas instalaciones realice las fotografías.
























sábado, 2 de febrero de 2019

Ya estás aquí...


Una vez más volvimos a buscar la salida del sol el último día del año. Tras la pausa del año pasado, este pasado 31 de diciembre volvimos a realizarlo.

Os voy a narrar esta aventura:

Aún no había salido el sol (era obvio no) un grupo de intrépidos fotógrafos sorteando mil y unas vicisitudes (resumiendo juntándonos) nos encaminamos a la ardua tarea. Este año escogimos una playa situada entre L’Atmella y El Perello.

Aunque al reunirnos no parecía que hiciera mucho frio al llegar a la playa nos encontramos un viento helador.  Abrigados hasta las orejas montamos los trípodes y echamos mano del Photo Pills para calcular el punto de salida.

Configuramos los equipos y nos preparamos. Poco a poco empezó a asomar el sol rojo primero, amarillo más tarde, delante de nosotros desfilaron un montón de colores que delataban el comienzo del día.

Y como si no tenemos anécdota no hay nada os cuento la de aquel día. Cerca de donde estábamos hay una urbanización de chalets. Pues imaginaros, cuando acababa de salir el sol oímos un ruido en uno de ellos. Un colega en bata se asomo a la terraza con una réflex y un tele. En unos segundos plasmo lo que nosotros llevábamos tanto rato esperando.

Y lo peor ¿sabéis lo que fue? Que no se estirara a invitarnos a tomar un café, vaya camaradería jajaja.

Os dejo con unas fotos de aquel día y como no, con un selfie que nos hicimos antes de marcharnos y dedicamos a aquel fotógrafo ingrato.


Que seáis felices…